Pandilleros sacan de un culto a una jovencita en Apopa y horas después encuentran el cuerpo sin vida

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Una jovencita, identificada como Johana Beatriz Rivera Maldonado, de 17 años, fue encontrada asesinada este pasado sábado en el cantón Las Delicias del municipio de Apopa.

La joven había desaparecido desde la noche del viernes, y según relató la fiscal del caso, esta habría sido raptada por dos sujetos perfilados a estructuras criminales, en el momento que se encontraba en un culto al que había asistido con su abuela, por lo que inmediatamente alertaron a la Policía Nacional Civil (PNC).

La fuente dijo que dos pandilleros se la llevaron y no se supo más de ella hasta este día, cuando hallaron su cadáver con disparos de arma de fuego.

La fiscal dijo que por el momento no tienen una hipótesis sobre la causa de su asesinato pero que clasifican el caso como “feminicidio” por “el tipo de violencia” y los lugares en que tenía los balazos.

Foto de LA PRENSA/Jonatan Funes

Testigos dijeron que la joven y su abuela habían llegado como invitadas a un culto de acción de gracias en el Centro Escolar Caserío El Olimpo. En un momento en que ella recibió una llamada de su madre, como no escuchaba por el alto sonido del culto, se levantó y se dirigió hacia los baños para poder comunicarse mejor.

Fue entonces, cerca de las 9:00 de la noche, cuando los dos pandilleros –uno “pechito y con una gran cadena y el otro enanito”- la interceptaron. “Se le paró uno a salirle adelante y el otro se quedó así (atrás) y la dejaron en medio”, dijo una persona que vio lo ocurrido.

“Ya voy a venir, ellos quieren platicar conmigo”, dijo la joven a su abuela cuando vio que ella quiso intervenir. Y se la llevaron. Dicen que unas jóvenes que se encontraban sentadas se fueron con ellos cuando se llevaron a Johana.

El pastor, que en ese momento daba la predica, fue alertado sobre lo que ocurría y “salieron con los otros hermanos (religiosos) para el lado donde la vieron (salir) y ya no la hallaron”, cuentan testigos.

Foto de LA PRENSA/Jonatan Funes

Pidieron ayuda de la Policía e iniciaron una búsqueda más extensa. Encontraron una pequeña toalla y una cadena reventada que ella usaba.

La familia asegura que la joven no tenía vínculos con pandillas y tampoco problemas con alguien. Sospechan que fue asesinada porque llegaron a una zona donde opera una pandilla contraria a la que controla el sector donde ellas son originarias.

“Allá donde vivimos nosotros son MS y aquí donde vinimos al culto son 18. Yo supongo que  ese fue el problema”, dijo la abuela.

La madre contó que la joven le había pedido que, si algún día le sucedía algo, velaran su cuerpo en la iglesia.