Preocupación por el envío de desechos bioinfecciosos, hasta San Miguel, a planta propiedad del Sr. Salume

El largo viaje de 180 kilómetros que deben recorrer los desechos bioinfecciosos, entre ellos los que produce el paciente de covid-19, está generando preocupación ya que resulta innecesario poner en riesgo a la ciudadanía viajando estos materiales altamente contaminantes 189 kilómetros hasta San Miguel, ya que en Nejapa, a menos de 20 minutos de San Salvador, la empresa de Manejo Integral de Desechos Sólidos (MIDES) Tiene las únicas instalaciones en toda centroamérica que cuentan con la certificación de Naciones Unidas para destruir la basura hospitalaria.

Utilizar la planta para el tratamiento de los desechos bioinfecciosos que se encuentra a 20 minutos en Nejapa resultaría más seguro, ya que por un lado el trayecto a recorrer para llegar es mucho menor, reduciendo el riesgo en el tránsito.

El ingeniero químico Arístides Paz Véliz, confirma que el El Salvador solo existen dos plantas con los autoclaves dedicados a la disposición final de los desechos bioinfecciosos, de las cuales solo de la de MIDES puede dar certeza que cumple todos los protocolos que exige Naciones Unidas.

Según el ingeniero Paz Véliz, los desechos bioinfecciosos deben ser manipulados en los lugares donde se originan por personas que tengan trajes especiales, que garanticen que no tendrán contacto con los virus y bacterias que existen en los mismos.

“El generador donde nace el desecho debe ser previamente identificado y ser transportado en jabas o canastas color rojo, que es lo que dice la normativa”, expuso el ingeniero químico que añadió que “los camiones donde se transportan deben ser previamente desinfectados y no deben de ser abiertos para nada en el camino”.

Fotos de la planta de destrucción de MIDES en Nejapa

Foto de la planta de destrucción de MIDES en Nejapa 

Foto de la planta de destrucción de MIDES en Nejapa

Cuando los desechos hospitalarios bioinfecciosos están en la planta de MIDES “antes de ser descargados, el camión debe ser completamente desinfectado, en el cual se debe rociar con un desinfectante para poderlo abrir. Un vez que se abre el personal debe tener equipos de bioseguridad, no es una simple mascarilla, sino una mascarilla ya especial adecuada sobretodo para controlar este tipo de virus (covid-19)”.

Para la disposición final de estos desechos bioinfecciosos y que estos ya no constituyan peligro para nadie, en MIDES son sometidos “a un proceso de esterilización a través de un autoclave en el cual se destruyen todas los virus, bacterias, microorganismos a través de altas temperaturas y alta presión”, detalló el ingeniero Arístides Paz Véliz.

Foto de la planta de destrucción de MIDES en Nejapa  

Foto de la planta de destrucción de MIDES en Nejapa

Foto de la planta de destrucción de MIDES en Nejapa

En el caso del autoclave de MIDES, “tenemos una temperatura para destruir este tipo de desechos de 134 grados centígrados y 1.1 bar de presión, por 90 minutos que es sometido el desecho”, para asegurarse que ya no representa riesgo biológico y puede ser tratado finalmente.

El anterior es el riguroso proceso, certificado por Naciones Unidas, al que son sometidos los desechos en el autoclave de MIDES, del segundo autoclave destinado para este propósito de la sociedad GIDSA SA DE CV, del señor Salume, se desconoce qué tipo de protocolos aplican.

Foto de la planta de destrucción de MIDES en Nejapa

Foto de la planta de destrucción de MIDES en Nejapa

En el caso del autoclave de MIDES, “tenemos una temperatura para destruir este tipo de desechos de 134 grados centígrados y 1.1 bar de presión, por 90 minutos que es sometido el desecho”, para asegurarse que ya no representa riesgo biológico y puede ser tratado finalmente.

El anterior es el riguroso proceso, certificado por Naciones Unidas, al que son sometidos los desechos en el autoclave de MIDES, del segundo autoclave destinado para este propósito de la sociedad GIDSA SA DE CV, del señor Salume, se desconoce qué tipo de protocolos aplican.

Con el coronavirus circulando en el país, al menos en tres casos confirmados, reducir los 180 kilómetros que los desechos bioinfecciosos que producen estos pacientes de covid-19 y los más de mil salvadoreños en cuarentena resulta clave para evitar accidentes que se conviertan en verdaderas tragedias sanitarias.

Foto de la planta de destrucción de MIDES en Nejapa

Foto de la planta de destrucción de MIDES en Nejapa  

Foto de la planta de destrucción de MIDES en Nejapa

Foto de la planta de destrucción de MIDES en Nejapa

RIESGO PARA LA CIUDADANÍA

Tres fatales accidentes de tránsito entre camiones que transportaban desechos bioinfecciosos de hospitales y particulares ocurridos entre abril de 2016 y el martes 22 de octubre de 2019, ponen en evidencia un elevado riesgo al que las anteriores autoridades del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) expusieron a la población.

En el tema de la manipulación, transporte y disposición final de los desechos bioinfecciosos, ya que se confirmó el primer caso positivo de covid-19 y con más de mil salvadoreños en cuarentena, es vital el tratamiento adecuado de todos los desechos que se generan en esas instalaciones.

A la fecha, los desechos infecciosos de los hospitales y unidades de salud son enviados a recorrer 180 kilómetros, hasta el departamento de San Miguel donde son destruidos en unas instalaciones propiedad del señor Salume, accionista de  GIDSA SA DE CV.

Retrocediendo un poco en el tiempo, el accidente ocurrido en la carretera Troncal del Norte la tarde del martes 22 de octubre refleja uno de los peligros a los que se expone a la población en ese trayecto de 180 kilómetros; como el citado caso una falla mecánica o humana podría provocar un trágico choque.

En un eventual accidente de tránsito entre un camión que transporte desechos bioinfecciosos podrían dejarse al descubierto los desechos generando una verdadera crisis sanitaria, con mayor peligro en la actualidad cuando ya se confirmó que el covid-19 circula en el país.

Otro grave accidente protagonizado por un camión que transporta desechos bioinfecciosos poniendo en riesgo a la población ocurrió el 6 de abril de 2016, en los alrededores del redondel Beethoven de San Salvador, en la 75 avenida Norte y 3.a calle Poniente; en el aparatoso percance murieron un hombre y una mujer.

Mientras que el 26 de noviembre de 2016 otro camión que transportaba desechos bioinfecciosos atropelló y mató a dos personas, en la 29 avenida norte, frente al centro comercial Zacamil, jurisdicción de Mejicanos.

Con información de La Noticia SV