Pandilleros que obtienen su libertad son los que dan las órdenes de asesinato, asegura el presidente Bukele

El jueves pasado, un pandillero que había sido condenado a 175 años de prisión en la Operación Jaque -que condenó a más de 400 mareros de la MS-, quedó libre tras una apelación de la defensa, reveló el presidente de la República, Nayib Bukele. Según el mandatario, esta es la manera cómo salen las órdenes desde las prisiones para cometer homicidios.

El presidente agregó que justo un día después de que el marero en cuestión quedara en libertad, iniciaron los crímenes. Efectivamente, la violencia el viernes dejó un saldo de 24 homicidios, atribuidos presuntamente a pandilleros de la MS-13.

«¿Que cómo salen las órdenes de los centros penales si están bloqueados? R/ Con los que salen libres», reveló Bukele, a la vez compartió un video de un centro penitenciario en donde se observa a unos pandilleros comunicándose con otros sujetos desde una celda a través de trapos con los que forman letras y después sus propios códigos de comunicación.

«¿De qué sirve sellar las celdas si eso no evitará que el sistema judicial los deje libres?», cuestionó el mandatario.

Asimismo, Bukele detalló la nueva forma de comunicación que tienen los privados de libertad, luego que el gobierno haya invertido tiempo y dinero para bloquear la comunicación hacia el exterior; sin embargo, los presos se las arreglan a través de wilas (manuscritos) para llevar mensajes, y últimamente lo están haciendo mediante la formación de letras visibles desde una celda a otra.

Los índices de homicidios han venido a la baja desde 2017, cuando se registraban 10.8 homicidios diarios; en 2018, quedó con 9.2 muertes violentas; en 2019 con 6.6; mientras que en lo que va de 2020, el promedio de asesinatos es de 3.5, según confirma Roberto Valencia, autor de varios libros sobre violencia pandilleril y artículos sobre las pandillas en El Salvador.

Desde que Bukele tomó posesión en junio de 2019, el promedio de homicidios diarios ha sido igualmente a la baja, e incluso durante la emergencia decretada por la pandemia del covid-19 -a partir de marzo de este año-, el gobierno ha cerrado días sin ningún asesinato. Pero esta realidad sufrió un giro bastante brusco el pasado fin de semana, que registró más de 50 muertes violentas.

A raíz de la ola de crímenes, el gobierno decretó una emergencia máxima en los centros penales del país, que somete a los reclusos pandilleros a un encierro total, y corta algunos privilegios como el cierre de las tiendas donde se abastecen de artículos de primera necesidad, y no podrán salir a los patios a recibir el sol.

Un grupo de pandilleros en libertad, del Barrio 18 Sureños, se ha desmarcado de la ola de violencia de las últimas 72 horas.