Tribunal condena a profesora por cómplice en el delito de lavado de dinero

El Tribunal Tercero de Sentencia de San Salvador impuso la pena de tres años y cuatro meses de prisión a Jesús Anabel Flores Batres, ya que la declaró responsable en calidad de cómplice necesario en el delito de lavado de dinero y activos, en perjuicio del orden socioeconómico.

A dicha pena se le restaran un año con nueve meses tiempo que ya estuvo guardando prisión, desde que se le capturó, el 26 de julio de 2016, hasta que fue puesta en libertad el 11 de mayo de 2018. Por lo que resta una pena de un año con siete meses de prisión, período en el cual se le impondrá la medida del uso de brazalete electrónico. En cuanto a responsabilidad civil, se le condenó en abstracto, es decir la Fiscalía tendrá que iniciar un proceso civil.

La jueza consideró por medio de las pruebas, tanto documentales, periciales y testimoniales que, la señora Anabel, fue cómplice ya que se dedicó a realizar transacciones de retiros de la cuenta de su madre. Según la valoración en cuanto a las pruebas financieras, la empresas de las cuales el señor Adalberto Flores Batres era responsable, no presentaron una declaración de renta del 2014, por lo que en la distribución del dinero se da una evasión al fisco

En el transcurso de la vista pública declararon en total cinco testigos de cargo y tres de descargo, entre ellos un perito financiero.
También Anabel en su derecho a declarar, dijo en su defensa que ella fue autorizada por su hermano Adalberto, para que realizara transacciones bancarias con el dinero que él enviaba y además le otorgó un poder para que retirara los intereses que generaban las cuentas de la madre de ambos.

Igualmente Adalberto pasó a dar su testimonio luego de ser admitido como testigo de descargo. Es por esto que respondiendo al interrogatorio de la defensa explicó, cómo fue la forma en que creó las empresas y como las manejaba en Estados Unidos y Perú, las actividades que realizaba, así como de cuanto fueron las ganancias que generaban.
Las investigaciones iniciaron luego que a Jaime Adalberto Flores Batres, hermano de la acusada y Sonia Maricel Amaya Márquez, se les encontrará 196 mil dólares en efectivo, el 5 de julio de 2012, cuando se encontraban en el Aeropuerto Internacional Monseñor Óscar Arnulfo Romero, en dicho lugar iban a abordar un vuelo hacia Lima, Perú. Agentes de la División Antinarcóticos les realizaron un registro rutinario y encontraron el dinero en las maletas de mano que ambos sujetos portaban. Al preguntar de donde era obtenido el dinero el señor Jaime dijo que él era representante de una empresa que se encontraba en Perú, mostrando un documento que lo acreditaba como tal.

Posteriormente se realizó un allanamiento el 26 de julio de 2016 en la casa de habitación de Anabel Flores, donde fue capturada y puesta a disposición de la Fiscalía.

Los demás acusados se encontraban prófugos de la justicia hasta diciembre del año pasado, que se presentaron al Juzgado de Instrucción donde son procesados, argumentando que se sentían amenazados en su integridad personal, por tal razón no habían asistido a los llamados y se encontraban fuera del país. El juez dio por justificada la incomparecencia, por tanto les dio medidas sustitutivas a la detención para continuar el proceso penal.

Anabel también contaba con medidas sustitutivas a la detención, otorgadas por el Tribunal, luego de una audiencia especial realizada el 28 de febrero de 2018, por padecer de una enfermedad, donde el tribunal colegiado resolvió que, este era un caso que constituye la suspensión de las medidas cautelares, dada la necesidad de la atención médica, pero se sujetó al pago de una fianza económica de 100 mil dólares, al mismo tiempo que cumpliría con las reglas de no salir del país, fijar una residencia determinada donde pueda ser localizada y presentarse a firmar al tribunal cada ocho días. Luego de cumplir con lo anterior fue puesta en la libertad condicional el 11 de mayo de 2018.

Este mismo mes se tiene programada la audiencia preliminar contra los otros imputados por el caso de lavado de dinero y activos.