VIDEO: Este es el momento en que un padre mata al abusador sexual de su hijo frente a las cámaras de TV - Diario Digital Cronio de El Salvador
Connect with us

ENTREGA ESPECIAL

VIDEO: Este es el momento en que un padre mata al abusador sexual de su hijo frente a las cámaras de TV

PUBLICADO

on

El hecho sucedió en 1984. Leon Gary Plauché mató a Jeff Doucet, quien había secuestrado y atacado sexualmente a su hijo, Jody Plauché de 11 años. Y todo fue captado por cámaras de televisión.

La matanza ocurrió el 16 de marzo de 1984 en el aeropuerto Baton Rouge del Estado de Louisiana y fue capturado por las cámaras de un equipo de televisión. Aunque Pauché disparó y mató a Doucet, recibió una sentencia suspendida de siete años con una probatoria de cinco años y 300 horas de servicio comunitario por el tiroteo, y no recibió una sentencia de prisión como tal.

El caso recibió vasta publicidad en aquel entonces, pues hubo gente que cuestionó si a Plauché se le debió acusar de asesinato. Plauché indicó que estaba en su derecho, y que esos en su misma posición hubiesen hecho lo mismo.

Aquí está el video, que recientemente se volvió viral tras ser publicado esta semana por la gente de World Star Uncut. ¡Mucha discreción con las imágenes!

En 1984, Jody Plauche (11), estaba tomando clases de karate con un instructor, Jeffrey Doucet, de 25 años, quien abusó sexualmente del niño durante al menos un año. En febrero de 1984, Doucet secuestró a Jody y lo llevó a un motel en California donde lo agredió sexualmente. La policía buscó en el país a Jody, y finalmente lo encontraron después de que Doucet le permitió al niño hacer una llamada por cobrar a su madre desde el motel. La policía de California allanó el motel y arrestó a Doucet sin incidentes.

El 1 de marzo de 1984, Jody fue devuelto a su familia en Louisiana. Su papá Gary, que tenía 38 años en ese momento, escuchó informes de que Doucet había agredido sexualmente a su hijo. En una entrevista con un equipo de noticias de televisión, Gary dijo que no sabía qué hacer y que simplemente se sentía impotente.

El 16 de marzo de 1984, Doucet voló de California al Aeropuerto Metropolitano de Baton Rouge, también conocido como Ryan Field, para enfrentar un juicio. Doucet llegó y los policías lo llevaron esposado a través del aeropuerto alrededor de las 9:30 p.m., donde Plauche estaba esperando a Doucet con una pistola.

Plauche era amigo de varios oficiales de policía de alto rango en el Departamento de Policía de Baton Rouge; Si bien muchas personas creían que estos contactos le dijeron a Plauche dónde y cuándo llegaría Doucet, en realidad fue un empleado de WBRZ-TV, filial local de ABC, quien le dio la información a Plauche. Un equipo de noticias de WBRZ-TV también estaba esperando a Doucet y había configurado sus cámaras para grabar su llegada. Frente al equipo de noticias había un banco de teléfonos públicos, donde Plauche esperaba mientras hablaba con su mejor amigo por teléfono. Llevaba una gorra de béisbol y gafas de sol, por lo que nadie lo reconoció.

Cuando Doucet fue escoltado por el aeropuerto, pasó al equipo de noticias que estaba grabando la escena. Luego pasó junto a Plauche, quien sacó su arma y disparó un solo tiro, directamente al lado derecho de la cabeza de Doucet, a quemarropa. Doucet inmediatamente cayó al suelo, sangrando por una herida cerca de su oreja derecha. Plauche bajó el arma antes de que los oficiales lo detuvieran. Los oficiales agarraron a Plauche y reconocieron quién era él de inmediato. Lo mantuvieron inmovilizado contra el banco de teléfonos, preguntándole mientras lo capturaban en la cámara: “Gary, ¿por qué? ¿Por qué, Gary?” [4] Todo el incidente fue capturado en video. Doucet moriría en el hospital horas después.

 

ENTREGA ESPECIAL

Enfermeras del ISSS fallecidas a causa de COVID-19 serán recordadas como unas heroínas

PUBLICADO

on

El día de ayer, martes 2 de junio, el ministerio de Salud informaba una lamentable noticia, y es que dos heroínas que trabajaban en primera línea en la emergencia del COVID-19 habían fallecido a causa del virus.

Se trata de dos enfermeras del Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS), dos guerreras que dieron sus vidas para salvar la de otros, en la lucha contra el coronavirus.

Hoy, dejan un gran vacío en sus hogares, en sus familias, en su lugar de trabajo y en sus amistades; y sobre todo el luto es más grande cuando dejan sueños aún sin culminar, cuando estaban a punto de jubilarse, y mueren por la falta mejores condiciones de bioseguridad que las protejan; por lo que siempre las recordaran como unas heroínas.

Una de ellas fue Mercedes Irene Cuchilla de Alvarado, quien comenzó la carrera cuando era bien joven, “su familia se ha distinguido por ser la cuna de las enfermeras, en la familia existen 4 enfermeras más”, explicaron los profesionales de enfermería de El Salvador, en una publicación en redes sociales.

Como uno de sus grandes sueños, la hija de Miss Cuchilla se graduó de médico, con mucho sacrificio; por su parte, el esposo no podrá despedirla, pues también se encuentra luchando contra el coronavirus en un centro de contención.

Trabajó por un tiempo en el hospital de Maternidad y después estuvo en el área materno infantil del ISSS.

“Miss Cuchi” como le decían cariñosamente en el trabajo, estaba en proceso de jubilación y tenías esperanzas a tener una pensión digna cuando se retirara.

“Ojalá que cuando me pensione sean dignas las cuotas…tantos años de trabajo y es tan poco lo que nos darían…pero aún así este año después de las vacaciones de agosto comienzo mi trámite”, expresó hace algunos días a compañeras de trabajo.

La otra lamentable pérdida fue la de la enfermera Aida Saravia, quien trabajaba en primera línea en el Hospital General, otra profesional de la salud muy querida por sus compañeros de trabajo, que sin duda dejará un gran vació.

“Cuando muere una enfermera, muchos la podrán olvidar pero aquellos que compartimos momentos laborales de amistad sabemos que no ha sido fácil, que deja un vació inmenso en su familia. Cuando Muere una enfermera vemos con claridad que hacen falta mejores condiciones de bioseguridad que nos protejan. Cuando muere una enfermera no somos héroes somos seres humanos, que enfrentamos las decadencias políticas que se viven en nuestros país y vemos lo vulnerable que somos al enfrentarnos a un virus tan Letal como es el COVID-19 y en ocasiones sin la armadura para defendernos”, fueron algunas palabras que dedicaron sus compañeros “profesionales de enfermería de El Salvador”.

“Significaste tanto para todos nosotros eras especial, tu amor nunca olvidaremos. Que en Paz descanse licda. Aida Saravia, enfermera en primera linea Hospital General”.

Consternación por su muerte

Varias compañeras de trabajo de ambas enfermeras lamentaron sus muertes a causa del coronavirus, y a su vez dedicaron hermosas palabras:

CUANDO MUERE UNA ENFERMERA…

SABEMOS QUE NUNCA MUERE, ELLA VIVE SIEMPRE…

En el parto que atendio,

En el Enfermo que inyecto,

En el Enfermo que curo,

En el enfermo que le brindo sus cuidados higiénicos,

En sus padres que la educaron,

En sus Hijos que la admiraron,

En sus amigos que la amaron,

Y EN EL CORAZÓN DE SUS COLEGAS QUE LA AMAMOS… NOSOTROS LAS ENFERMERAS.

“Que Dios te reciba en el cielo de fortaleza a tu familia y a todas tus compañeras y amigas que compartimos contigo momentos lindos de nuestra profesión”.

La directora del ISSS, Delmy Cañas de Zacarías también lamentó la muerte de ambas profesionales de la salud en su cuenta de Twitter a la vez mandó sus condolencias a las familias.

SIGA LEYENDO

ENTREGA ESPECIAL

COVID-19 ha dejado desprotegidos a los artistas de la risa. Payasitos solicitan el apoyo de la comunidad ante la falta de trabajo por emergencia sanitaria

PUBLICADO

on







Debido a la falta de trabajo por la contingencia ocasionada por el coronavirus (Covid-19), los telones se cerraron y un grupo de payasos decidió unir esfuerzos y salir a las calles a solicitar el apoyo de la población para reunir víveres y despensas para los compañeros más necesitados.

“Hay varios compañeros que a través de las redes sociales nos están solicitando una pequeña ayuda, sabemos que muchos de ellos no se pueden mover, más hoy que no hay transporte, entonces un compañero puso a la disposición un carro, y así nace la iniciativa de andar de casa en casa pidiendo víveres para apoyarlos a ellos”, comentó el payasito Reflejito Show .

Estos artistas llevan tres días de trabajo incansable para poder reunir un poco de ayuda e ir pasando el día a día, aseguran que a las 6 de la tarde se reúnen y hacen la distribución equitativa para repartirla y llevarla a los más necesitados del gremio.

“Andamos aquí con los demás compañeros para ayudar a nuestros hermanos payasos que se han quedado varados (de trabajo) ya sea de circo, piñateros y buseros, los salvadoreños nos apoyamos entre todos y esa es nuestra labor ahora”, añadió la payasa Rosarita.

Asimismo, el payasito Mermelada agradeció la respuesta de parte de toda la comunidad salvadoreña de buen corazón por el apoyo, ya que de esta manera ellos pueden ayudar a otros compañeros que se han visto bastante afectados con la pandemia.

Para quienes deseen apoyar la causa, indicaron que las donaciones se pueden hacer llamando al número: 7172-9206 con el payasito Dulcito Mix.

Estas profesionales en hacer reír, no ven la hora que empiece la función y pase este momento complicado para todos los payasos del país y volver a llevar alegría a todas las personas y el sustento diario a sus familias.

Por lo qué, el payasito Reflejito Show, la payasa Rosarita, el payasito Mermelada y el payasito Dulcito Mix envían a todos los salvadoreños un mensaje muy especial: “Por favor quédense en casa, no salgan para que la curva de contagios del coronavirus baje” finalizaron.

#Solidaridad Un grupo de payasitos se ha unido para recaudar fondos económicos, víveres, ropa y medicamentos para sus colegas más afectados por la pandemia del coronavirus. Recordemos que muchos de ellos y ellas viven de lo que ganan al día, que va desde una fiesta o piñata, hasta lo que recolectan en propinas en los buses o en las calles de nuestro país. Para cualquier ayuda o donación, comuníquese al 7172-9206Muchas familias le agradecerán su generosidad. Es tiempo de ayudar!

Posted by Diario Cronio on Thursday, May 21, 2020

SIGA LEYENDO

ENTREGA ESPECIAL

“Yo contagié a mi padre”: el testimonio de un sobreviviente del COVID-19, ahora lidia con la culpa por infectar a su familia

PUBLICADO

on

Un hombre lamentó haber llevado el Covid-19 a su casa y haber infectado a sus familiares, quienes perdieron la vida. Este es el caso de Paul Stewart, quien inicialmente pensó que se trataba de un resfriado, detalla un artículo publicado por Telemundo.

De acuerdo con su testimonio, durante la tercera semana de marzo comenzó a sentir dolor de garganta, fiebre leve, tos, escalofríos y dolores en el cuerpo, pero no prestó mayor cuidado.

En esa fecha el Covid-19 se comenzaba a extenderse por el estado de Illinois, Estados Unidos, lo que causaba el cierre de escuelas y lugares de trabajo, incluyendo la clínica en el condado de DuPage donde Stewart trabajaba como técnico de rehabilitación.

Sin embargo, días después, cuando Paul comenzaba a sentirse mejor, su padre, Robert Stewart, de 86 años, comenzó a sentir los síntomas del coronavirus. Lo que pensaron que era un resfriado común, terminó siendo el virus que acabó con su vida.

El veterano militar y jugador de béisbol profesional, además sobreviviente de cáncer, se debilitó poco a poco. Perdió su apetito y el Covid-19 afectó sus pulmones.

Paul vivía con sus padres. El 2 de abril escuchó un ataque de tos de su padre y se levantó para ayudarlo, pero el anciano se desmayó y fue entonces que decidió pedir ayuda al 911.

El hombre mayor, antes de ser llevado al hospital, se despidió de con un “te amo, hijo”. En el centro médico le detectaron positivo al coronavirus.

Poco a poco la salud de Robert se empeoró y finalmente falleció. El pasado 9 de abril mantuvieron su última conversación por teléfono.

Luego del fatal suceso, Paul se culpó de la muerte de su padre. En una entrevista habló de cómo pudo haber guardado medidas preventivas para evitar la tragedia.

“¿Podría haber sido más cuidadoso con lo que pensé que era un resfriado común?” dijo, y advirtió: “El que se sienta como yo me estoy sintiendo ahora, no expondría a nadie a eso. Pero entonces no había suficiente información. He pasado trabajo en entenderlo”.

SIGA LEYENDO
Advertisement

Lo Más Leído