TESTIMONIO: “Dios es grande y me tiene viva”: relato de vendedora tras salvarse milagrosamente del bus de la ruta 9 accidentando en la fachada del ISSS Amatepec

Maritza Hernández recordará este miércoles como un día glorioso, quizá porque estuvo a punto de cruzar el umbral de la muerte. 

En un abrir y cerrar de ojos pudo haber muerto, pero “Dios es grande y me tiene viva” asegura.

Ella tiene un negocio improvisado. Vende pupusas, comida, refrescos y otros productos de consumo diario en una caseta cerca a los portones principales del hospital Amatepec, del Seguro Social, en Soyapango. 

Se encontraba preparando la venta cuando vio venir un autobús de la ruta 9 repleto de pasajeros en sentido contrario. La unidad se precipitó contra el muro del hospital y luego chocó contra su negocio, dijo la angustiada mujer por el sucedo que casi le arrebata su vida.

“El bus venía a este lado, venía buscando el negocio, y cuando yo lo vi ya lo tenía cerca, me tiró y las cosas que tenía acá se vinieron abajo. Él venía directo, no le agarraron los frenos”, relata. 

“La gente gritaba, pidiendo auxilio, quedó cruzado (bus) y luego se dio contra un carrito verde”, agregó la mujer que resultó con golpes leves en sus dos rodillas.  

Maritza de milagro no sufrió golpes graves y por lo mismo no la atendieron en el hospital. Le dijeron que habían otros pacientes más graves del mismo accidente.  La comerciante fue testigo presencial de este percance vial que dejó un saldo de 20 personas lesionadas, algunas muy graves. El conductor fue detenido por la Policía Nacional Civil (PNC) por no portar licencia de conducir, está bajo custodia policial en ISSS Amatepec, pues también resultó lesionado en el hecho.   

Por: Luis Orellana.