El PARLACEN no debe ser un refugio para corruptos

Carlos Hernandéz

Por: Carlos Hernandéz (*)

El partido ARENA dio a conocer el listado de candidatos a elecciones internas la noche del lunes pasado, en la que de 84 plazas ha puesto exactamente a 84 precandidatos para la Asamblea Legislativa. La pregunta válida a responder: ¿es Constitucional?

En dicha lista no figura uno de sus miembros políticos más polémicos por sus casos de corrupción y negociaciones con pandillas: Norman Quijano, a quien su partido ARENA le quiere conceder protección para no ser juzgado y condenado por agrupaciones ilícitas y actos terroristas proponiéndolo como precandidato al PARLACEN.

Por otro lado, el FMLN dio a conocer a algunos de sus precandidatos al PARLACEN. Es interesante observar que el partido busca la continuidad en dicho parlamento de su exsecretario de comunicaciones, Eugenio Chicas.

De Chicas como actual diputado del PARLACEN, poco se ha sabido, y hasta ahora no ha rendido cuentas sobre su rol en dicho organismo.

Tanto Quijano como Chicas representan a las cúpulas de los partidos más corruptos que han saqueado las arcas del Estado desde la posguerra; que mantuvieron sometido a El Salvador a un bipartidismo de compadrazgos. Bipartidismo que el Presidente Nayib Bukele rompió en 2019 dando nuevamente esperanza a los salvadoreños.

¿Debe ser el PARLACEN un lugar para proteger a los corruptos, o un museo de los políticos?

Remontémonos al inicio de la integración centroamericana con la Organización de Estados Centroamericanos ODECA, en la que su finalidad era promover la integración de las naciones que alguna vez fueron una República Federal y establecer una Unión Aduanera.

Luego de varias reformas, se creó el Sistema de Integración Centroamericana, SICA, que incluye a Guatemala, Belice, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica, Panamá y República Dominicana. La parte legislativa del SICA es el PARLACEN, el foro político para promover iniciativas de ley, tratados, protocolos, entre otros, con lo que se  busca beneficiar el proceso de integración y a los ciudadanos centroamericanos.

El PARLACEN, cuya sede se encuentra en la Ciudad de Guatemala, tiene diversas comisiones en donde se tratan temas de interés regional. Se compone de un total de 120 diputados, 20 por cada Estado miembro y su costo por cada representación ronda los 1 millón 700 mil de dólares anuales.

Los políticos salvadoreños de ARENA y Fmln lo han utilizado por años como tapadera de corrupción, enviando a quienes necesitan fuero y protección especial. Norman Quijano, quien fue protegido en la Asamblea Legislativa luego de recibir contundentes pruebas de la Fiscalía de su participación en agrupaciones ilícitas y negociaciones con pandilleros, busca ahora un curul en el Parlamento.

Seguramente, el partido   ARENA   lo   quiere desvincular  de  la Asamblea Legislativa debido a que representa la corrupción, pero a la vez no quieren que pierda su inmunidad como funcionario al enviarlo como precandidato al Parlamento. Premio de consuelo.

Por otro lado, Eugenio Chicas, quien ha ostentado el cargo de diputado del Parlamento Centroamericano desde 2016 y a quien jamás hemos visto cumplir una tan sola de sus   propuestas   de   campaña,   ahora   quiere   volver   a   ser   electo   como   diputado centroamericano. De hecho, Chicas ostentó dos cargos hasta el año 2018, puesto que aparte   de   ser   diputado   del   PARLACEN,   también   fungía   como   Secretario   de Comunicaciones de la Presidencia.

¿Qué tienen en común estos dos rostros de las diferentes cúpulas partidarias?

Sin duda alguna, buscan continuar con su fuero que les permita no enfrentar a la justicia. Además, pretenden seguir lucrándose del dinero del pueblo en  razón  de  su  rol como funcionarios centroamericanos. No tienen  plan estratégico, ninguna propuesta real, ningún deseo de servir.

El Salvador ha sido siempre parte de la integración centroamericana. Nuestra Constitución promueve la integración de la región. Inclusive cuando Panamá intentó salirse, la Corte Centroamericana lo declaró improcedente debido a que las decisiones no son unilaterales, puesto que los tratados son de aplicación directa a cada Estado miembro y la Integración de Centroamérica posee un estatus Supranacional.

Hace unos meses, nuestro Presidente Nayib Bukele dio a conocer su postura sobre los procesos de integración en el Foro de Esquipulas, en el que recalcó la necesidad de contar con una integración que esté verdaderamente al servicio del pueblo.

Como abogado y notario, soy defensor de los procesos de integración, pero de aquellos que otorguen beneficios a la gente. El PARLACEN no es malo, al contrario, su razón de ser es la población de Centroamérica.

Lastimosamente, los gobiernos salvadoreños anteriores se esmeraron en desprestigiar la representación política del país en el PARLACEN; tanto así que, por ejemplo, el 24 de junio de 2014 el expresidente salvadoreño y hoy prófugo de la justicia Mauricio Funes fue propuesto por el Fmln y juramentado como miembro. Pero, inmediatamente fue obligado a renunciar a la diputación regional, luego que la Sala de lo Constitucional emitiera una orden cautelar para que el exmandatario, ahora investigado por múltiples casos de corrupción, no asumiera la diputación regional.

Funes al igual que Norman Quijano y varios políticos investigados, buscaba el fuero que da la diputación porque sabía que necesitaba la sombrilla de impunidad por los diversos casos de corrupción por los que ahora se refugia en Nicaragua.

El PARLACEN ha sido por tradición en el país, una especie de premio de consolación y a su vez de jubilación, para generaciones de generaciones de políticos de los mismos de siempre; ni siquiera se debaten ni presentan propuestas, simplemente se presentan las “candidaturas” ya aprobadas de dedo.

Entonces, ¿cómo se puede mejorar y cambiar lo malo que existe?

Propongo elegir a los mejores perfiles para el Parlamento. Necesitamos personas honradas, profesionales, con experiencia, con deseos de trabajar, que sean conscientes que las Nuevas Ideas pueden llevarse a toda una región.

Es la hora de que llegue gente con visión joven, de una generación de esperanza como la que ha transformado a El Salvador de la mano de nuestro presidente Nayib Bukele; es el momento de que al PARLACEN también lleguen la Nuevas Ideas.

Actualmente, compito para ser candidato a diputado al PARLACEN, y mi campaña tiene como base propuestas de las que estoy seguro beneficiarán a toda una región. Soy fiel creyente que cuando las cosas se hacen bien, con transparencia, buscando servir y no ser servido,  el trabajo rinde sus frutos y habla por sí sólo.

Hago un llamado a las bases de nuestro partido Nuevas Ideas, a elegir a los mejores perfiles para que, a través de la operación 2021, demos robustez a la integración, fortalezcamos al PARLACEN, y no permitamos que lleguen políticos corruptos en busca de fuero parlamentario para evadir a la justicia, como lo hacen ahora Norman Quijano y Eugenio Chicas, solapados por sus partidos obsoletos.

(*) Aspirante a candidato a diputado para el PARLACEN por Nuevas Ideas