Padres que dejen jugar a sus hijos afuera de sus casas en medio de la crisis por el coronavirus, serán multados

Quedarse en casa, es una de las medidas fundamentales para combatir la propagación del COVID-19 y  como parte de esto, las autoridades de La Habana decidieron suspender el curso escolar con el objetivo de que los estudiantes permanezcan en sus hogares.

En un artículo publicado este sábado 28 de marzo en el diario estatal Victoria, se recalcó que “lo mejor que podemos hacer es aprovechar el tiempo para estar en familia, encomendar tareas domésticas a cada miembro del hogar, incluir a los niños en esas actividades habituales, pues así ellos se distraerán en las labores rutinarias y fortalecerán valores y habilidades; es imprescindible, sobre todo, ocuparse del horario de estudio de ellos, que presten la atención requerida a las teleclases que deben comenzar este lunes y al autoestudio”.

Asimismo, ” serán multados los padres que dejen a sus hijos jugar afuera de su domicilio. La situación sanitaria actual no es un juego, cientos de miles de personas, entre ellos menores, han muerto en el mundo a causa del nuevo coronavirus, por tal razón sea disciplinado y mantenga a su familia a salvo, dentro del hogar, es el antídoto para prevenir tan nefasta enfermedad”, dijeron las autoridades.

“Los padres deben tomar conciencia de lo grave de la situación, y no permitir que sus hijos salgan de sus viviendas, para lo que tendrán que reinventar las rutinas diarias y ajustarlas al nuevo escenario”.

Una tarea difícil sobre todo porque la mayoría de los niños cubanos que no cuentan con juguetes ni ningún tipo de material didáctico que los pueda ayudar a pasar el tiempo, y si los padres tienen que ir a trabajar, va a ser poco probable que los menores se pasen ocho horas sentados frente al televisor.