En Wuhan prohíbe el consumo humano de animales salvajes

Aunque las investigaciones sobre el origen del coronavirus COVID-19 siguen su curso, la versión más aceptada es que el salto del patógeno de los animales a los humanos ocurrió por el consumo de pangolín, un mamífero exótico.

Ante la presión internacional para enfrentar el comercio ilegal de vida silvestre en China, la ciudad de Wuhan prohibió el consumo humano de animales salvajes así como su cacería, con excepción de aquellos que se usen para “investigación científica, regulación de la población, monitoreo de epidemias, enfermedades y otras circunstancias especiales”.

De acuerdo con  The Indepedent, las autoridades de Wuhan anunciaron la medida el pasado 20 de mayo y ofrecieron que la urbe, donde viven 11 millones de habitantes, se convertirá en un “santuario de vida silvestre”.

Igualmente, prohibieron la cría de animales salvajes para su consumo y ofrecerán un plan para comprar los ejemplares a los agricultores que se dediquen a ese tipo de actividad y para que cambien su giro al cultivo de verduras, frutas, plantas de té y hierbas para la medicina tradicional china, o bien, para la crianza de cerdos y pollos.

En la provincia vecina de Hunan, los criadores de vida silvestre recibirán 2,457 yuanes (345 dólares) por ganso salvaje o ciervo chino, 75 (11 dólares) yuanes por kilo de rata de bambú, 120 yuanes (17 dólares) por kilo de cobra o serpiente rata, 630 yuanes (88 dólares) por puercoespín y 600 yuanes (84 dólares) por gato de civeta.

En Wuhan, la prohibición se extenderá por cinco años, aunque desde febrero pasado el gobierno chino prohibió temporalmente el comercio y consumo de animales salvajes terrestres a nivel nacional.

Hasta el momento, poco más de 5.4 millones de personas se han infectado de COVID-19 y 345,000 personas han muerto en el mundo.