20 agosto, 2019

Cadáveres de narcos quedan desperdigados luego que volcara su camioneta en un tiroteo con la Policía

Un enfrentamiento entre elementos de la policía Estatal de Tamaulipas y presuntos narcotraficantes del Cártel del Noreste (CDN) dejó como saldo seis delincuentes abatidos y el aseguramiento de armas, equipo táctico y una troca.

El enfrentamiento se registró sobre una brecha que comunica con el municipio de San Fernando allá en Tamaulipas, tristemente célebre por haber sido el escenario de la matanza de decenas de migrantes centroamericanos.

A decir de medios locales, el convoy de agentes de la policía, realizaban un recorrido de vigilancia por brechas y caminos rurales del norte del municipio cuando fueron agredidos un grupo de civiles armados que al parecer pertenecían al Cártel del Noreste.

Tras repeler la agresión los elementos policiacos, se registró una persecución por varias millas. Los delincuentes trataron de escapar al desplazarse entre brechas y caminos al norte de la mencionada localidad en una camioneta Chevrolet, tipo Tahoe blanca, de modelo reciente.

Luego de una prolongada persecución, en el intercambio de balas de grueso calibre, la camioneta en la que viajaban los delincuentes del Cártel del Noreste se salió del camino, y quedó finalmente volcada en el interior de una parcela.

Fue ahí donde quedaron los seis civiles abatidos quienes al parecer perdieron la vida debido al impacto del choque.

Al lugar arribaron autoridades de las diversas corporaciones policiacas para llevar los cuerpos de los sicarios del Cártel del Noreste a una morgue local.

Este hecho protagonizado por integrantes del Cártel del Noreste se une a otros similares registrados en los últimos días como en el que se fotografiaron mostrando su poderoso arsenal y las trocas blindadas en las que se mueven.

Se sospecha que las imágenes se tomaron antes del enfrentamiento entre sicarios del Cártel del Noreste y la Fuerza Civil del estado de Nuevo León, en México, esto en la carretera que conecta los municipios de Nuevo Laredo (en el estado de Tamaulipas) y Monterrey, el cual dejó tres policías heridos y una patrulla en llamas.