Descodificando la Política Parte II: FMLN - Diario Digital Cronio de El Salvador
Connect with us
[adrotate group="4"]

Opinet

Descodificando la Política Parte II: FMLN

PUBLICADO

on

Este es el segundo de una serie de artículos basados -desde una perspectiva civil- en los 3 partidos más importantes en la contienda electoral.

El movimiento que alguna vez fue símbolo de “revolución social”, aun cuando cuestionemos algunos o muchos de los ideales que los llevaron a ser parte activa de una cruenta guerra civil, es ahora el partido de gobierno por dos periodos presidenciales que están a punto de terminar. A fuerza de ser sinceros, el FMLN no es ni la sombra del movimiento inquietante de izquierda de los años 80, o quizá (y como una teoría de la que me responsabilizo), es ahora más que nunca, la esencia pura de lo que muchos de sus líderes siempre quisieron ser: una estructura de poder, llena de privilegios exclusivo para una cúpula y seguidores más cercanos, cada vez más alejada del clamor de la población por la que tanto manifestaron luchar. Por esa razón y desde mi perspectiva ciudadana, descifro -de manera cronológica y breve- las razones del ascenso y ocaso de uno de los movimientos de izquierda más emblemático de la historia latinoamericana reciente.

  1. EL FIN DE LA LUCHA CLANDESTINA. El diálogo, el fin de la guerra civil y la negociación de la paz, significaron el paso del FMLN como movimiento político-militar a la creación del partido político que hoy conocemos. Sus líderes y lideresas (usando su lenguaje), pasaron de la clandestinidad, a la vida pública, y los lujos y comodidades comenzaron a ejercer un “pressing” dialéctico en su perspectiva económica y social. Las primeras elecciones presidenciales en las que participaban, los primeros curules en el parlamento, y el creciente financiamiento del partido rojo, fueron opacando el “sentido popular” de sus dirigentes y desarticulando ideológicamente al FMLN como estructura histórica como tal. Muchos de sus intelectuales emblemáticos se separaron del partido, otros miembros emblemáticos fueros expulsados u olvidados por considerarlos “revisionistas” y el Partido Comunista (junto a las FPL) monopolizaron el poder en el Frente en todos los sentidos.
  2. LA MUERTE DE SHAFICK Y LA TEORÍA DEL PODER. El hecho histórico que marca el antes y después del Frente como partido revolucionario, es la muerte de su líder histórico Schafik Hándal, ya que ahora más que nunca se entiende el rol que su figura jugaba. Schafik, era el reflejo de la ortodoxia, pero también de la franqueza en la corriente de pensamiento al interior del partido, estuviéramos o no de acuerdo con él, y como lo mencionó alguna vez Alfredo Cristiani: “con Schafik se podía negociar” en el buen sentido de la palabra. De hecho, su candidatura a la presidencia y su ortodoxo mensaje sobre los ideales del Frente al llegar al poder, consolidaron la base de votantes más grande de la historia del partido de izquierda.

Con su muerte, los cabos que amarraban los intereses mezquinos de algunos dirigentes de dicho partido fueron desatados, y el control del poder pasó del interés ideológico, al interés económico, saltando cualquier obstáculo que no se les hubiera sido permitido sin el consentimiento de Schafik. La frase de Schafik: “entre más poder se tiene, más se corrompe la gente”, pareció convertirse en la maldición del propio partido por el cual había sacrificado toda su vida.

  1. FUNES Y LA ERA DE LA POLARIZACIÓN. La oportunidad del ascenso del Frente al poder Ejecutivo, llegó de la mano del candidato que prometió un “cambio” en la forma de gobernar el país, y se vanaglorió de la promesa de alcanzar una transformación estructural en favor de las grandes mayorías. El experimento del 51% del pueblo votante salió mal y Funes significó literalmente tres cosas para el país: una mayor polarización entre el pensamiento del votante de derecha e izquierda ya que cualquiera que criticara al gobierno de Funes, se adjudicaba el cliché de “arenero de champa”, consecuencia del fomento de esta idea del mismo presidente Funes, más como una justificación de su mal gobierno, culpando durante toda su gestión a los 20 años de gobierno de ARENA. Y después de usar esa técnica perversa, el pueblo aprendió la mala praxis y el sentido crítico desapareció aún más: no existen coincidencias entre izquierdas y derechas en este país, y lo ideológico impera sobre la razón.

Segundo, el fracaso de una gestión pública que debilitó aún más, el sistema económico, social y político del país. El gobierno de Funes careció de fundamentos, de organización, reflejó una desarticulación de la estructura del Gobierno y por más documentos de políticas elaborados, mecanismos institucionales desarrollados y miles de nuevos puestos “burocráticos” creados sin la contraloría social, los resultados han sido claros: la economía se estancó, la violencia y el crimen social no retrocedieron, el poder de las pandillas se incrementó, y el país sigue estancado en las áreas primordiales de su desarrollo. Y tercero: el experimento Funes terminó como sabemos: enriquecimiento desproporcionado del mandatario y su “inner circle”, una estructura del Estado desconfigurada en sus actividades naturales, y la falta de una visión clara de lo que se hizo en esos años para sacar adelante al país.

  1. SANCHEZ CEREN Y EL FIN DE LOS GOBIERNOS DEL FRENTE. Indiscutiblemente la figura presidencial de este gobierno ha sido carente de liderazgo, carácter y creatividad; y por largos periodos, la ausencia pública de la imagen de Sánchez en el Gobierno ha sido más oportuna que cuestionada. Los constantes cambios en gabinetes claves, así como mantener en su puesto a cuestionadas figuras políticas, son solo una muestra de la “inestabilidad” en la dirección de este gobierno. Sobre el gobierno de Cerén hay poco que decir, todo o casi todo se resume en pocas palabras: desaciertos, carencia técnica, falta de credibilidad y sobre todo, una delgada línea política sobre quién maneja el país: el partido o el presidente.
  2. CONCLUSIÓN. Las encuestas señalan al partido de izquierda en un lejano tercer lugar y sus mismos dirigentes aseguran que “remontar la ventaja” no será tarea fácil, sobre todo, cuando su candidato Hugo Martínez, ve pocos apoyos al interior de su partido, sumado a decisiones de la cúpula y del Gobierno que afectan su imagen (el apoyo al régimen de Nicaragua por ejemplo), y el creciente transfuguismo de funcionarios de mandos medios hacia el candidato celeste (algo que desde mi punto de vista refleja la mediocridad e interés de dichos funcionarios ansiosos de poder, carentes de principios e ideologías). “Quizá” (y lo subrayo como una hipótesis), Hugo Martínez sea el candidato más sincero en la campaña electoral, pero el lastre de dos gobiernos marcados por falta de capacidad técnica, señalamientos de corrupción, un expresidente prófugo, un presidente actual con bajísimo nivel de popularidad, y el opaco interés de la cúpula del Frente por apostar a una victoria en las elecciones, sean los elementos de la “implosión” al interior de la candidatura presidencial del partido rojo.  El frente ha sido castigado por la población, el electorado le ha manifestado el malestar por su gestión, y defender lo que el Frente ha hecho como gobierno, es más una excusa, que una explicación, y aunque desde mi perspectiva electoral “nunca hay que dar al Frente por muerto en las elecciones”, el partido está al borde de su histórica popularidad, vemos pocas ideas de reinvención, continua el liderazgo de sus “ancestros” dirigentes, sin dar oportunidad a corrientes innovadoras de pensamiento, y solo la audacia de su candidato podrán acercarlos a la orilla de la salvación.

Como les dijo alguna vez un funcionario español en mi presencia: dejen de pensar como ONG, son el Gobierno de El Salvador. Quizá eso explique en parte el fracaso en el poder del FMLN, pueda que yo esté equivocado, la verdad absoluta no existe.

El siguiente artículo se refiere al fenómeno Bukele, y como se trata del candidato de las “mayorías”, debo afinar aún más el lápiz, el cerebro, y quizá el corazón.

NOTA DEL AUTOR: El siguiente artículo se refiere al FMLN y por último el fenómeno Bukele, por lo tanto, le pido no me juzgue, no he terminado de hablar. Una cosa si es cierta, este artículo era impensable escribirlo y publicarlo hace 30 años, lo que implica que la democracia sigue avanzando, no seamos tan pesimistas.

______________________________

 

 

Guillermo Gómez es un Consultor Senior, Economista y Máster en Política Económica Internacional con experiencia en la elaboración de políticas públicas y formulación de proyectos. Posee más de 10 años de experiencia (2005 a la fecha) como Experto en monitoreo y evaluación, planificación estratégica y evaluaciones económicas y sociales, así como diagnósticos y análisis de programas y proyectos.

 

Opinet

La realidad de las pensiones: Parte 2

PUBLICADO

on

Las pensiones son una herramienta extremadamente útil para ahorrar y asegura que tengamos un poco de dinero en reserva cuando dejemos de trabajar. Sin embargo, hay un detalle muy importante: las pensiones tienen la función principal de proveerle a la población un ahorro. Ahorrar y poder seguir viviendo con cierta confianza que se tiene un poco de dinero es algo muy importante para cualquiera. Muchas veces no podemos comprender el beneficio de tener una pensión hasta que la necesitemos. Justamente esto, el no entender el beneficio de ahorrar es un grave problema en el salvadoreño común.

Te presento una de las grandes ideas que necesitas saber si deseas tener una buena salud financiera durante todo lo que reste de tu vida. El ahorro es guardar recursos para poder utilizarlos después bajo una situación que lo merezca. Las pensiones tienen esta función, pero con tantos problemas que tienen las pensiones y la amenaza que todos los que somos menores de 36 años no podamos recibir una buena pensión, hay que reconsiderar muchas cosas.

Si, todos los que somos menores de 36 años tenemos una gran probabilidad de no recibir una pensión como deseamos. Cuando hablamos de esto es que pueden presentarse atrasos en los pagos o disminuciones en lo que esperamos. ¿Por qué? Las AFP necesitan dinero para poder pagar las pensiones y cuando no tienen suficiente, todas las personas que van integrándose al mundo laboral e ingresando a cotizar en las AFP, son las que pagan estas faltas de dinero.

En otras palabras, si eres menor a 36 años, por cómo está la situación de las AFP, es muy probable que pases pagando los siguientes 20 a 40 años por las pensiones de las personas antes que tú. Y tu pensión, pues, esa tendrá que ser pagada por la siguiente generación y ocurrirá lo mismo con la siguiente. No es porque el sistema de las pensiones sea totalmente malo, sino que nuestro mismo país no tiene la suficiente sostenibilidad para soportar un buen sistema. Esto se transforma en un círculo vicioso que solo puede ser resuelto si la economía de El Salvador crece lo suficiente, si las personas tienen mejores salarios, si las personas cotizan en las AFP, son tantos aspectos que hacen de las pensiones algo muy complejo y dependiente de factores inciertos.

A pesar de lo anterior, cotizar en las AFP es una acción recomendada para poder tener seguro un poco de dinero en unos años. Sin embargo, el ahorro personal es demasiado fundamental que cotizar en las AFP no debe impedir hacerlo. Este ahorro se descompone en dos aspectos: el ahorro para cuando me retire y el ahorro para eventos específicos. El ahorro para cuando me retire es clave. Algún problema de salud o de inversión en el futuro puede ser resuelto con mucha más facilidad si hemos ahorrado. El ahorro para eventos específicos se basa en usar nuestro dinero para situaciones planificadas. Un buen ahorro es aquel dinero que no se acaba aún cuando pasa esta situación planificada. Es decir, no nos quedamos sin dinero si hemos planificado bien y no solo hemos ahorrado para comprar algo. Si quieres ahorrar bajo este punto de vista, corres el riesgo de quedarte sin dinero cuando en serio lo necesites.

Por ello, te recomendamos que adicionalmente de tu cotización a las AFP, empieces a programar un plan de ahorro. Si te cuesta hacerlo, puedes tomar alguna de estas opciones:

Proponerte ahorrar como una clave de tu futura salud financiera. Es clave porque no permite que se creen problemas de salud en otras áreas de tu vida (social, psicológica, emocional, etc.) en el futuro.

  1. Pedirle ayuda a un familiar cercano o persona de confianza con suficientes conocimientos financieros o económicos que te enseñe cómo hacer un plan de ahorro.
  2. En última opción, ya que esto debe ser voluntario y por cuidado propio, buscar ayuda en un banco para poder guardar cierto monto. Muchos bancos ofrecen varias opciones para guardar tu dinero. Una opción, por ejemplo, es que cierta parte de tu salario vaya directamente a una cuenta separada de ahorro, donde no puede ser retirada bajo una aprobación especial que tu mismo defines.
  3. Recordar que ahorrar es importante, no creas que por no tener algún problema serio que necesite dinero en estos momentos no significa que algo puede pasar en el futuro. La clave es tener cuidado de nosotros mismos; y si somos el jefe de un hogar, entonces de las personas que apreciamos.

________________________________

 

Escritor: Carlos Pacheco. Estudiante de Economía y Negocios en la ESEN. Voluntario de diferentes organizaciones en pro de la juventud, la niñez y el combate a la pobreza. Analista y planificador de estrategias en las áreas mercadeo, negocios, recursos humanos y proyectos.

 

SIGA LEYENDO

Opinet

La realidad de las pensiones: Parte I

PUBLICADO

on

By

Durante este año, el tema de las pensiones ha tomado un camino muy interesante. Por si no lo sabes, una pensión es una cantidad de dinero que, al retirarte de trabajar, recibes durante cierta cantidad de tiempo. Sin embargo, necesitas ahorrar por medio de una institución como las AFP. Ellas se encargan de guardar tu dinero, invertirlo, hacer que se produzca más dinero y regresártelo después. Si suena algo tan sencillo, ¿por qué hay tantos problemas alrededor de ello?

Aunque suena bastante simple, te daré unas cuantas cifras para que empecemos a pensar. Si trabajamos en un empleo formal, entonces se nos pide dar el 7.25% de nuestro salario. Los dueños de la institución donde trabajamos pondrán 7.75%, haciendo un total del 15% de los beneficios otorgables del patrón hacia nosotros. Adicionalmente, ya que las pensiones son manejadas por la empresa privada, ellos piden 1.9%. Es decir, restan 1.9% al 15% y en realidad estamos ahorrando 13.1%.

Las pensiones tienen la naturaleza de ser un seguro que, aunque no nos guste, garantiza que tengamos un poco de dinero cuando ya no podamos o no queramos trabajar. Se que no todos tienen problemas en guardar dinero para el futuro, pero la sociedad salvadoreña no valora el ahorro. El Salvador es un país meramente consumista y al estudiarlo más de cerca, el dinero ahorrado es muy inferior a los gastos mensuales que se hacen.

El problema surge al entender cómo funciona en realidad el sistema de pensiones y qué se hace con nuestro dinero. Aunque funcionen como un lugar donde guardarlo (como un banco), ese dinero que depositamos es utilizado por las AFP para inversiones con el fin de que podamos obtener un poco más de dinero. Las AFP invierten en múltiples empresas, proyectos o préstamos con el fin de obtener un retorno mayor a lo invertido. En un sentido más minimalista, por cada $1, entonces cuando nos jubilemos tendríamos que recibir $1.25 o algo parecido.

La realidad es que esto no pasa tan fácilmente. Las AFP tienen la gran dificultad de que muchas veces no se puede conseguir las inversiones y los retornos deseados. Por ello, a veces ocurre que ese $1 que hemos colocado no pasa a ser más de $1.10 (o menos) durante todos los años en los que hemos confiado que recibiremos una cantidad de dinero por haberle otorgado montos a las AFP.

Si entiendes cómo funciona el sistema de ahorro en un banco, entenderás este también. Los bancos guardan tu dinero pero lo utilizan y así, ellos pueden prometerte que te regresarán un poco más cuando quieras retirarlo. Tú le das este dinero a estas empresas para que lo usen y te regresen un poco más, por eso es que les pagamos ese 1.9% a las AFP, pero los rendimientos son tan bajos que muchas personas no reciben mayor retorno al final de todos los años que han cotizado.

Hace no mucho tiempo, se aprobó la reducción de la cantidad de años necesarios para cotizar a 20 con el fin de poder recibir los retornos de esas inversiones que hacen las AFP con nuestro dinero. Si no cumplimos más de 20 años cotizando, literalmente la AFP solo está obligada a regresarnos únicamente el dinero que le hemos dado, es decir, si durante 15 años que hemos cotizado solo conseguimos ahorrar $3,000, entonces se nos regresarán solo $3,000 (y ojo que en ocasiones no de una sola vez). Pero si pasamos de los 20 años y hemos ahorrado $3,000 entre esos años y las AFP han usado sabiamente el dinero, podríamos estar recibiendo $3,200 o algo similar.

Las AFP funcionan con volúmenes y las personas que menos dinero pueden poner en las AFP son las que menos recibirán al jubilarse. Esto funciona por la capacidad del dinero disponible colocado por cada trabajador.

Un trabajador con salario de $400 y otro con salario de $2,000 obviamente podrán depositar cantidades muy diferentes. Por ello, la cantidad posible que las AFP podrán invertir será diferente. Siempre existe cierto margen de bloqueo entre los más pobres y ricos, pero las AFP intentan usar combinaciones para hacer mejores inversiones.

El problema es que esta decisión no es tan a la ligera, ya que, si se desea hacer uso de varias cuentas, se corre un riesgo un poco mayor de no poder regresarle propiamente a muchas más personas. Por ello, es más fácil usar el dinero de cotizantes que colocan más dinero en las AFP. Por ejemplo, entre 3 o 4 cotizantes de alto rango se puede hacer una inversión considerable a comparación de combinar 40 o 50 cotizantes de bajo rango donde, en caso de haber alguna pérdida, se afectan a más personas.

Por último, las AFP no son instituciones financieras desordenas y desconsideradas. Ellas de verdad intentan hacer buenos márgenes de ganancias porque les beneficia mucho como empresa, pero como hemos hablado esto es bastante difícil por la misma naturaleza económica que tiene nuestro país.

Estas inversiones que las AFP deben hacer a veces se generan en otros países o en empresas extranjeras y no en salvadoreñas. ¿Por qué? Por la misma rentabilidad. Las AFP también fueron creadas para promover la inversión nacional, pero cuando invertir en lo nacional da tan pocos beneficios, las AFP deben mover sus inversiones a otros lados con el fin de cumplir con el compromiso que han agarrado con tantos cotizantes.

Las pensiones son un tema más simple de lo que parece, pero lo importante es saber por qué es que hay tantos problemas:

  • Las inversiones que las AFP deben hacer requieren bastante tiempo y dinero. Las inversiones a veces son exitosas y otras veces no. Solamente por haber depositado más no significa que tendremos más. Han ocurrido casos de personas que cotizan con altos salarios pero sus retornos son tan malos que hasta salen perdiendo.
  • El Salvador sigue evolucionando su sistema de pensiones y por ello hay que estar pendiente si no entras en las categorías de personas “ya jubiladas” o “cerca de jubilación”, ya que son las únicas que recibirán con seguridad su pensión (aunque podrían ser muy bajas aún así).
  • El Salvador no tiene una sostenibilidad económica lo suficientemente buena para poder exigir un sistema de pensiones correcto y un poco más justo (ya que ni aún en los países más avanzados los sistemas de pensiones son perfectos).

Aclaración: esta nota solamente habla acerca del sistema de pensiones privado.

 

________________________________

 

Escritor: Carlos Pacheco. Estudiante de Economía y Negocios en la ESEN. Voluntario de diferentes organizaciones en pro de la juventud, la niñez y el combate a la pobreza. Analista y planificador de estrategias en las áreas mercadeo, negocios, recursos humanos y proyectos.

SIGA LEYENDO

Opinet

INCONSCIENTE COLECTIVO: NAYIB BUKELE

PUBLICADO

on

By

Nayib Bukele es un fenómeno en la política de manera indiscutible, pero eso NO necesariamente significa que sea una opción viable para cambiar el rumbo del país. Prometer cualquiera puede, opinar diferente también, acabar con la corrupción es un discurso absolutamente trillado, gobernar para el pueblo, hasta el mismo candidato de derecha ha jurado que esta vez sí lo hará; pero tener la capacidad de cumplir al pueblo votante en su gestión presidencial, es algo que sinceramente nunca ningún candidato ha logrado, y el mayor ejemplo para refrescarnos la memoria, se encuentra “exiliado” en Nicaragua, viviendo de la comodidad de los “cambios” que -con el mismo perfil de Nayib- lo llevaron al poder. Actualmente, la mayoría de los fenómenos políticos, han sido figuras “outsiders” que han visualizado oportunidades de llegar al poder, en medio de la confusión y “asqueo” de la población por la política tradicional: Donald Trump en Estados Unidos o Jimmy Morales en Guatemala son un ejemplo, y ninguno de ellos ha resultado ser un cambio de dirección en las aspiraciones de país, y al contrario, parece ser que la medicina resulta ser peor que la enfermedad que el sistema político tradicional tiene. Estamos totalmente de acuerdo en algo: se debe poner fin a los esquemas políticos tradicionales llenos de corrupción, nepotismo e incapacidad, pero la pregunta que debemos hacernos es: ¿a qué precio? Yo creo de deben seguir leyendo para aclarar dudas sobre el precio que este candidato celeste desea establecer. Y por ello, y de manera técnica o documental, descifro los antecedentes, actualidad y futuro de este candidato político.

1.UNA LARGA CAMPAÑA PRESIDENCIAL. La aspiración a la presidencia de Nayib, nace en el 2012, pero se profundiza a su llegada a la Alcaldía de San Salvador en 2015. Lo que pocos han logrado entender es que su apuesta por la Presidencia solo deja en claro el poco interés que tiene por continuar mejorando las obras que ha comenzado (en Nuevo Cuscatlán se mantuvo solo un periodo y el evidente abandono de la posibilidad de seguir gobernando y mejorando San Salvador, ya que hubiera ganado como candidato de cualquier partido al que hubiera apostado). Nayib ha pretendido la Presidencia desde hace años y ver su publicidad en todo el país señalando sus “obras como Alcalde”, solo reflejan la intención deliberada de promoverse hacia una oportunidad en el poder ejecutivo. Así mismo, la gestión en la Alcaldía de San Salvador fue la más clara propaganda política de este aspirante a la presidencia. Una de las primeras evidencias que revelan a Nayib como un político tradicional, lejos de su imagen de innovador que desea vender, es el uso que hizo de los fondos públicos de la municipalidad para promover su futuro político. La ciudad se llenó del “celeste” en banderas, anuncios y láminas, que posteriormente ha sido el color e imagen de los partidos a los que representa (Nuevas Ideas y Gana).

2. SU AFINIDAD A MENTIR (O DIGAMOS A SOBREDIMENSIONAR) Desde la victoria de Nayib en Nuevo Cuscatlán en 2012, su afinidad por “manipular, sobredimensionar o quizá hasta mentir sobre sus logros” por encima de los datos y la realidad, parece ser un elemento propio de su forma de ser. En esa elección municipal, manifestó haber arrebatado a ARENA la alcaldía con una tendencia de 20 puntos de diferencia. Los datos del TSE son claros: solo fueron 5 puntos la diferencia. Luego, en San Salvador en 2015, su mismo #Team Nayib, promulgaba una ventaja de más de 20 puntos en la elección de la Alcaldía contra el candidato de ARENA. El resultado, el mismo de siempre, a pesar del triunfalismo de Bukele, la diferencia real fue de 3 puntos porcentuales. ¿Lo que importa es quién ganó? No, lo que importa es observar la actitud de soberbia electoral con la que un candidato arriba al poder y que debe respetar a ese porcentaje que no votó por él, sea del partido que sea, ahí comienza la alternancia, la democracia y la tolerancia en el poder.

Esa misma historia se está repitiendo en el escenario de las elecciones presidenciales que actualmente vivimos: una promoción indiscriminada de encuestas (muchas de ellas poco creíbles) que reflejan una victoria “contundente” de Nayib para el 2019, pero según la historia y los resultados reales, las elecciones terminan más apretadas de lo que aparentan en las encuestas, los números no mienten. En una entrevista, el mismo Bukele dijo: “las encuestas son el resultado de un momento, pero en política las cosas cambian de un momento para otro”. Parece ser que el predicador de la anti-política, ya no piensa igual, y hoy piensa que “sus” encuestas son “Palabra de Dios”.

3. REDES SOCIALES Y EL NACIMIENTO DE “UN FAKE SOCIAL”. De manera importante hago mención de su inflada imagen en las redes sociales. De acuerdo a su perfil de Twitter, le siguen 484 mil personas, la mala noticia para Nayib es que uno perfectamente puede verificar esos perfiles y darse cuenta que, miles de sus seguidores son falsos, que no son personas que “twittean” sino “fakes” y obviamente solo se los crean para mantener vivo el mito de su inexplicable popularidad. Ese espejismo “tonto e infantil” de su histórico liderazgo en las redes sociales le puede salir caro, a la gente no se le engaña, porque de esos políticos tenemos y en colección interminable. Pruébelo, es fácil y las evidencias están a la vista.

4. LA ANTI-POLITICA Y LA CORRUPCIÓN. Bukele sumó multitudes de principio a fin al mostrarse como una figura “anti política” desde el cómodo sitio de su sillón en Facebook Live. Su discurso se basó en señalar los errores de los gobiernos pasados y presentes, señalar la corrupción como modelo de gobernar, y fomentar el odio hacia la política tradicional. Su gestión como Alcalde la vendió como un modelo de resultados concretos bajo el eslogan: “el dinero alcanza cuando nadie se lo roba”. Aun así, hay que anotar que sus proyectos obviamente carecen de una orientación a la consulta ciudadana, y procede simplemente de acuerdo a lo que él considera “que el pueblo necesita”, típico del pensamiento anarquista, que de paso me permite preguntarle: ¿Ud necesita un Aeropuerto en La Unión?

A medida que la campaña electoral ha avanzado, la imagen del Nayib “antipolítico” ha empezado a desaparecer de manera precipitada, y su figura se acerca cada vez más a las de los políticos tradicionales que conocemos: sus evidentes relaciones con políticos o círculos con pasado nefasto, tanto de ARENA que tanto odia, como del Frente que tanto critica; personajes  oscuros que no le abandonan y son parte de su “día a día” y que por lo visto, serian parte del Gobierno del país; lanzarse como candidato de GANA a sabiendas de la imagen de dicho partido y la recurrente mentira de que el Tribunal no le permitió inscribir a su adorada Nuevas Ideas. Un poco de paciencia le hubiera venido bien, aún está joven.

Otro de los aspectos que han manchado la trayectoria de Nayib son los casos de corrupción (creamos o no en ellos) que la Corte de Cuentas, la Fiscalía, ARENA, el Frente y la misma CSJ han difundido. No voy a meterme en líos ideológicos, pero como dice el dicho: “cuando el río suena…”.  Con ello manifiesto estar claro que la gestión de Nayib tampoco ha sido la diferente a las tradicionales formas de gobernar, y rodeado de un selecto grupo de “incapaces y corruptos”, no puedo imaginar un gobierno de Bukele transparente y capaz.

5. BULLYING POLÍTICO O EL FOMENTO DEL ODIO ELECTORAL. Todos estamos cansados de las campañas sucias, o quizá nos hemos acostumbrado a ellas, y esta elección no ha sido la excepción. Quienes esperaban que Nayib hiciera algo a la altura, han comenzado a decepcionarse: difusión de noticias falsas, ejercito de troles atacando figuras contrarias, discursos incendiarios contra sus oponentes, manipulación hacia las masas, pocas o nulas propuestas reales y concretas para su futuro gobierno, son lo que el partido de la Golondrina ha ofrecido como menú principal en estas elecciones. Nayib es parte del odio electoral típico de las campañas, la seducción del poder no le hizo ser capaz de alejarse de este mal.

6. CONCLUSIÓN. El fenómeno Nayib Bukele, se diluye semana tras semana, es fuerte sí, pero no como para pensar en que más de la mitad de los votantes estén pensando en votar por él, y como advertí a colegas cercanos: la campaña electoral salvadoreña es el reflejo de lo que realmente los candidatos “son”: es cruel y saca el peor lado de las intenciones políticas. Nayib Bukele no sobrevivió a su figura de innovador y “sex-simbol” de las masas, ahora deberá enfrentar en condiciones iguales a ARENA o al Frente en las elecciones del 2019. Nadie ha tenido la culpa, si sos político honesto (Como AMLO en México o Mujica en Uruguay), cualquier acusación o calumnia se esfuma, y no te daña, pero si son acusaciones más o menos sustentadas, dinamitan la popularidad del candidato celeste y los votantes, por lo tanto, vuelven a sus cauces naturales, así funciona el sistema electoral. El fenómeno Nayib duró lo que duró, no creo que llegue tan fuerte al “Dia D”, ya que las tormentas arrecian y su paraguas de “honorabilidad” y “capacidad” parece haberse roto. Oírlo hablar fuera de la cámara, sin oportunidad de ser asesorado o lejos de su área de confort, ha sido una decepción total: frases sin sentido, acusaciones en vez de propuestas, la trillada idea de vender populismo barato, por lo que mi sentido común me señala: no tiene capacidad para gobernar, lo cual es un riesgo de país, y debido a su idolátrico “perfeccionismo”, no creo que algún día lo vaya a estar. Como dijo Nietzsche: “Todo idealismo frente a la necesidad es un engaño”.

 

 

 

 

 

Guillermo Gómez es un Consultor Senior, Economista y Máster en Política Económica Internacional con experiencia en la elaboración de políticas públicas y formulación de proyectos. Posee más de 10 años de experiencia (2005 a la fecha) como Experto en monitoreo y evaluación, planificación estratégica y evaluaciones económicas y sociales, así como diagnósticos y análisis de programas y proyectos.

 

 

 

 

 

SIGA LEYENDO
Advertisement

Lo Más Leído