El estafador en serie engañó a más de 15 personas - Diario Digital Cronio de El Salvador
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Judicial

El estafador en serie engañó a más de 15 personas

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Jorge Adán Moran Aguilar, de  27 años de edad, es originario del municipio de Comasagua, en La Libertad. Al ver su rostro nadie sospecharía de él, quienes lo conocieron en su momento sintieron confianza y no se imaginaron que esa imagen serena y tranquila les robaría no solo su dinero sino su tranquilidad.

Según el expediente judicial que se abrió por este caso, Jorge es estudiante y con tan solo 27 años se especializó en estafar y logró embaucar al menos a unas 15 personas a través de la plataforma de ventas en línea OLX.  Durante varios meses, se dedicó a comprar vehículos con cheques falsos para luego venderlos por precios sumamente bajos y con la mayor rapidez.

Las ofertas eran tentadoras para los compradores que no dudaban en llamar para acordar un cita con él y realizar la compra. Dos de sus víctimas son habitantes de una populosa colonia en Soyapango y cayeron en la trampa de Jorge, según el documento jurídico.

Él creó en OLX un perfil donde se hacía pasar bajo el nombre de Genaro Álvarez Lozano, quien era residente de San Miguel y que ofertaba diversidad de vehículos. Lo montó de tal forma que nadie sospechara.

El expediente judicial detalla que fue el 7 de abril de 2016 cuando Stephanie Palacios le dijo a su papá, Nelson Palacios, que quería comprar un vehículo y al mismo tiempo le mostró un anuncio de la venta de un carro que le pareció atractivo. Era un Toyota blanco, modelo Corola, del año 2006 por una cantidad de $5,300 dólares. Ambos lo observaron y lo vieron muy bien.

Nelson le dijo a su hija que llamara al sujeto para poder acordar un día y ver el automóvil. Jorge le contestó de inmediato y le dijo que se vieran en 15 minutos. Un poco apresurado para una venta, pero era necesario hacer el negocio rápido. Ambos acordaron verse en la 4ª calle Poniente y 19ª  avenida Sur, en esta capital.

Nelson le explicó a Stephanie que lo vería él primero y luego se verían en un lugar para pagar el vehículo si este les parecía bastante bueno para ellos.

Ya en el lugar, Nelson se presentó con Jorge, quien llegó con el vehículo que vendía. Lo primero que le dijo es que necesitaría que lo viera un mecánico para corroborar que todo estaba en orden, a lo que Jorge accedió. El mecánico luego de revisarlo le señaló que tenía ciertos desperfectos, pero que no eran graves.

Nelson en ese momento observó una actitud bastante amable y le provocó confianza, nunca sospecho de él. Ya convencido de que había encontrado el carro ideal para su hija cerraron el trato.

A los pocos minutos se dirigieron a Servicios de Tránsito Centroamericanos S.A. de C.V. (SERTRACEN), donde al mostrar los documentos le indicaron que el estado legal del vehículo está correcto y que puede realizarse el traspaso, ya que en el sistema no se presentó ninguna observación.

El hecho que los papeles estuvieran en regla le provocó tranquilidad, estaba a unos pasos para que el carro fuera suyo. Ambos se trasladaron a un centro comercial donde quedaron de verse con su hija para retirar el dinero del banco. Mientras ella sacaba el dinero, Jorge se quedó afuera esperando.

Caminaron hacia una oficina jurídica de Soyapango para realizar la compraventa del vehículo. Stephanie le pidió que el carro tenía que salir a nombre de él para que no existieran problemas y que luego lo pasaría a su nombre, Nelson aceptó.

En ese momento, Jorge y Nelson terminaron de cerrar el trato, cuando Jorge le dijo que podía bajarle el precio del vehículo.  Según el expediente judicial, inicialmente el vendedor lo ofreció a $5,300 dólares pero al momento de cerrar el trató señaló que se le vendería a $4,500, un precio que sin pensarlo dos veces aceptó.

Ya era un trato. El vehículo que habían conseguido en cuestión de horas era suyo, la familia se mostró feliz de aquella gran ganga que acaban de cerrar.

Los meses pasaron y todo transcurría con normalidad, la familia Palacios disfrutaba de su vehículo y jamás volvieron a saber de Jorge, aquel joven amable y confiable.

Fue hasta el 28 de junio de 2016 cuando Stephanie quiso pasar el carro a su nombre que se llevaron una sorpresa. Se dirigieron a una oficina jurídica y llevaron la compraventa que habían realizado meses antes con Jorge. En el lugar les notificaron que no podía hacerle el cambio, ya que el vehículo presentaba restricciones legales giradas hacia el vehículo.

No había manera de explicar lo que había pasado, se preguntaron qué tipo errores habían cometido para que no pudieran hacer el traspaso. Tanto Nelson como Stephanie se mostraron muy molestos al respecto por lo que decidieron interponer una denuncia ante la Fiscalía General de la República (FGR) bajo el delito de estafa en contra de Jorge.

¿De dónde salió el vehículo que Jorge vendió?

Días después de la denuncia, Stephanie se dedicó a buscar más información sobre aquel hombre que dijo llamarse Genaro Álvarez Lozano. Buscó y buscó en la página web de OLX hasta dar con un anunció de un vehículo. Para su sorpresa dio con el verdadero Genaro.

Ella sin pensarlo mucho lo contactó a través del número que salía en el perfil y le explicó que el documento con el que ellos habían hecho el trámite de la compraventa eran falsos. Stephanie le envió una fotografía del DUI con el que se había realizado el trámite, Genaro le dice que efectivamente el nombre que aparecía en el documento era el suyo, pero que el sujeto que aparecía en la fotografía no era él.

Genaro le explicó que el carro que se mostraba en el anuncio de OLX lo vendió meses atrás en municipio de San Miguel y que presume que fue desmantelado, ya que un sujeto se lo compró pero le pagó un con cheque sin fondos. Ese sujeto al que se refiere Genaro es nadie más que Jorge Adán Morán Aguilar.

Genaro y Jorge hicieron el trato como cualquier otro proceso de traspaso de vehículos. Sin embargo, el error de Genera fue confiar en su vendedor. Nunca sospechó que le pagaría con un cheque sin fondos y que vendería de manera exprés el carro.

Un estafador en serie

Según el expediente judicial, Jorge Adán Morán Aguilar estafó al menos a 15 personas en distintos puntos de El Salvador y de la misma forma. Él compraba los vehículos con documentos falsos, pagaba con cheques sin fondo para luego venderlos en OLX. Nadie sospechaba de él, ya que su carácter era bastante apacible y amable. Todas sus víctimas se sintieron cómodos con su forma de actuar y negociar, por lo que era más fácil caer en sus redes.

Un mes antes de estafar a la familia Palacios, Jorge publicó en su cuenta de OLX que vendía un camioneta marca Toyota del año 2005 por un precio de $10,500. Un hombre observó el anuncio y decidió llamarlo.

Al otro lado del teléfono, Jorge le dijo que en 15 minutos llegaría a buscarlo para cerrar el trato, ya en el lugar la víctima le entregó el dinero y Jorge los supuestos documentos del vehículo, quienes acordaron reunirse al día siguiente en la oficina jurídica para el traspaso junto con el vehículo. Jorge jamás apareció.

El 4 de diciembre de 2015, otra víctima cayó en el juego de Jorge, ya que le compró un carro Toyota a cambio de $6,700. El vehículo tenía reporte de robo.

Otro de los casos fue el 8 de enero de 2016: Jorge publicó un anunció donde vendía un Nissan Frontier, el cual era vendido por $7,800. La víctima fue identificada bajo la clave “46” que por cuestiones protección fue modificado. El expediente no da detalles de cómo se dieron los hechos, pero apuntan que es similar al de la familia Palacios.

Los documentos fiscales arrojan que Jorge enfrenta al menos 10 procesos judiciales en diferentes instancias por hechos similares. Por algunos hechos ya ha sido condenado, por otros continúa a la espera.

Por el caso de la familia Palacios, el Juzgado Quinto de Sentencia de San Salvador ventiló el caso y lo encontró culpable del delito de estafa y lo condenó a tres años de prisión y a pagar $4,500 en concepto de responsabilidad civil por perjudicar a Nelson Palacios y Stephanie Palacios.

Ahora Jorge está recluido en un centro penitenciario para cumplir su pena y en espera de saber la resolución en 10 casos más que podrían incrementar su estancia en prisión.

Por: El Salvador Times.

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Judicial

Trabajadora sexual del centro de San Salvador es procesada por ser la autora intelectual del ataque a un hombre por parte de pandilleros

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Un trabajadora sexual es procesada tras el señalamiento de un hombre que asegura que ella fue la autora intelectual de un intento de homicidio a manos de pandilleros, luego de que este interviniera en un riña dentro de una cervecería del centro de San Salvador.

Jesús (nombre modificado por seguridad) era un hombre que disfrutaba visitar los diferentes bares y pequeñas cantinas del centro de San Salvador en las que se hacía acompañar de mujeres jóvenes que trabajaban en dichos establecimientos.

Sin embargo, el gusto le duró muy poco ya que un día sintió que perdería su vida a manos de dos pandilleros que habían sido enviados por una de las “trabajadoras del sexo más famosas del centro”, Jaqueline O., mejor conocida como “La Chiguagua”, tal y como se conoció en el juicio que se ha abierto en su contra.

Todo comenzó la tarde del 28 de julio de 2017 cuando él llegó a un establecimiento conocido como “Caribe 2”, un oscuro y ruidoso bar ubicado en la avenida Independencia, en el centro de San Salvador. No era la primera vez que llegaba a este lugar, ya que conocía a todas a todas las empleadas y a otros hombres que, al igual que él, llegaban a disfrutar del ambiente.

Entre sus conocidas estaba Jaqueline, una joven morena, de cabello lacio y castaño, de complexión media y dotada de un gran carisma. Con tan solo 26 años de edad, había logrado resaltar entre el resto de sus compañeras, no solo por su físico y su actitud llevadera si no por ejercer poder dentro del establecimiento ya que tenía fuertes lazos con pandilleros de la zona que la acuerpaban.

Las horas que casi le cuesta la vida

Cuando el reloj marcaba las 1:30 de la tarde, Jesús se encontraba sentado en la barra del establecimiento, acompañado de una joven mujer con quien tomaba cervezas. Hasta ese instante todo era tranquilidad, la música se había apoderado del lugar y del ambiente. A medida la tarde avanzaba el lugar comenzaba a llenarse.

Pero la pareja no advirtió que en medio del bullicio saldría Jaqueline, quien sin mediar palabras agarró por el brazo a la mujer y comenzó a insultarla sin motivo aparente. Esto le causó indignación a Jesús por lo que decidió defender a su joven acompañante lo que generó aún más molestias.

Ante esto, ella decidió tomar una botella de cerveza con la intención de estrellársela en la cabeza pero él puso su antebrazo y logró esquivar el golpe.

Todas las miradas se dirigieron hacia la barra, pero minutos después el lugar volvió a la normalidad. Para suerte de Jesús y su acompañante no pasó a más; sin embargo, algo en su mente lo hizo regresar su vista hacia atrás donde pudo constatar que Jaqueline se encontraba conversando molesta con otra mujer y dos hombres con apariencia de ser pandilleros.

Las miradas de aquel pequeño grupo eran cortantes y todas se dirigían hacia Jesús. A pesar de no saber lo que conversaban, su instinto lo hizo levantarse de su silla y salir del “Caribe 2”, por un momento sintió la muerte.

Eran las 3:30 de la tarde, y con el efecto de 13 cervezas en su cuerpo buscó las llaves de su vehículo en sus bolsillos, se metió en su vehículo y manejó tres cuadras delante del bar. Su sed etílica lo hizo entran a una pequeña cantina, donde se encontraban sus “amigos de calle con los que tomaba”.

Ya eran las 4:30 y para calmar el susto que llevaba, se sentó en la acera donde comenzó a tomar agua ardiente junto con los otros hombres. Nuevamente, un sentimiento de tranquilidad lo embargó por un largo rato.

Pero al cabo de dos horas y media observó -al otro lado de la calle- a los dos hombres que había visto conversando con Jaqueline. Uno de ellos al verlo gritó: “¡Ey, ahí está!”, mientras extendía su mano para tocar al otro e indicarle la posición de Jesús. Una fuerte balacera se desató.

Ya eran las 7:00 de la noche, con la poca visibilidad comenzó a tratar de esconderse pero ya el alcohol se había apoderado de su cuerpo, lo que le impidió moverse con agilidad para protegerse de las ráfagas de balas que comenzaron a llover en el lugar. Las personas que estaban al rededor salieron despavoridas.

En ese momento, Jesús observó que un pandillero andaba armado y fue este quien comenzó a dispararle y le atinó en el pecho, en el pie, el tobillo y en la pierna; fueron cuatro disparos pero él lo supo horas después de ser ingresado al hospital Rosales.

“Me arrastré hacia mi vehículo, abrí la puerta como pude y agarré el arma que andaba y respondí para defenderme”, señaló el hombre en la sala de audiencias cuando se desarrollaba el primer día del juicio en contra de Jaqueline. Ahí, explicó que luego de defenderse los dos pandilleros se dieron a la fuga.

Los testigos recurrieron a llamar a Comandos de Salvamento, ya que estaba gravemente herido. Cuando la institución llegó los dos atacantes no dejaban de merodear el lugar, y según personas cercanas al hecho, estos intentaron acercarse a la ambulancia para terminar de rematarlo sin tener resultado.

“La trabajadora del sexo más famosa del centro”

Sentada en el banquillo de los acusados, Jaqueline se mostraba tranquila, sonriente y se acicalaba su cabello a cada instante mientras escuchaba a la víctima. Sus dos abogados la acuerpaban y se ponían a reír cada vez que podían.

En el juicio, la representación fiscal desfiló a dos pruebas testimoniales dentro de las cuales estaba un testigo que había escuchado las conversaciones de la imputada con las otras tres personas en la que explicaban cómo procederían a asesinar al hombre.

“La Chiguagua (Jaqueline) ordenó por teléfono que movieran las armas para el cuarto de ella. Estaba hablando en alta voz para que lo mataran (a Jesús). Sé que es así porque estaban discutiendo de él y lo señalaban”, indicó uno de los testigos.

Dentro de su testimonio, este dijo que la imputada le entregó una pistola a los pandilleros dentro del establecimiento para que lo asesinaran, ya que este habría impedido el rapto de su joven acompañante durante una discusión.

“Ella decía que no habían papas (policías) en la esquina y que todo estaba listo… la conozco porque ella es la trabajadora del sexo más famosa del centro”, continuó diciendo. Al escuchar este último señalamiento la imputada soltó una carcajada dentro de la sala.

Hasta el momento, la Fiscalía General de la República (FGR) solo sabe que la persona que disparó a Jesús es un pandillero de la zona conocido con el alias “El Chele”, quien es un hombre de aproximadamente 21 años de edad, de complexión delgada, de tez blanca y con ojos grises.

El Salvador Times preguntó a la fiscal del caso la razón por la cual este sujeto no estaba procesado, y esta respondió que se tuvo el intento de buscarlo, pero no se logró ubicar.

Sin lugar a dudas, la vida le cambió en cuestión de unas cuantas horas, tras el susto el hombre ha tenido que soportar el dolor que le han causado los impactos en sus piernas impidiéndole caminar con normalidad, aún espera la extracción de la última bala.

El juicio que comenzó el pasado jueves 6 de diciembre continuará este día y se espera que el juez del Tribunal Segundo de Sentencia de San Salvador emita un fallo a partir de los pruebas recabadas por la FGR; mientras tanto la imputada seguirá detenida por el homicidio en grado tentativa.

Foto Referencia.

Por: El Salvador Times.

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“¡Aja pajarito! Ya venís va, hoy sí te llevó la bestia”, le dijeron unos pandilleros a un hombre que los enfrentó con valor y logró escapar de ellos

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“¡Aja pajarito! Ya venís va, hoy sí te llevó la bestia”, esa fue la amenaza que un grupo de pandilleros cubiertos del rostro lanzaron a un hombre a quien intentaron matar sin advertir que este se defendería y lograría escapar de ellos en una zona rural del norte de San Salvador.

Antes de la salida del sol y como era de costumbre, Juan (nombre modificado por seguridad) salió de su casa para dirigirse a su lugar de trabajo, al que no llegó debido a que en su camino se encontró a varios pandilleros, entre ellos Oswaldo R., quienes lo quisieron asesinar.

Eran las 4:30 de la madrugada del 20 de enero del 2018, cuando la víctima se desplazaba por un camino cubierto de árboles que lo llevaban a la calle principal donde tomaba el bus en el que se trasladaba a su lugar de trabajo.

La escasa luz del tendido eléctrico en la zona sirvió para que cinco delincuentes con los rostros ocultos con unos gorros se cruzaran en el camino del hombre quien desde un primer momento trató de no mostrar miedo.

Juan trató de seguir su camino pero previo a la advertencia que más sonó a burla comenzaron a dispararle con la intención de asesinarlo. Algo que no lograron ya que la puntería les falló a los gatilleros.

Impresionados por la reacción de la víctima, los delincuentes dieron un alto al fuego pero al ver que Juan se desplazaba para agredirlos continuaron con el ataque armado que hirió en una de sus piernas al trabajador.

En lugar de calmar al ofendido, este se llenó de ira y se abalanzó sobre su principal agresor a quien valiéndose de mucha astucia le logró arrebatar el arma de fuego. Algo que dejó atónitos a los pandilleros.

La adrenalina que recorría por el cuerpo de Juan evitó que este sintiera dolor por un disparo que recibió en una de las manos cuando forcejeaba con el delincuente quien recibió un rodillazo en los testículos y otro en la cara que lo dejaron tendido en el suelo.

El resto de delincuentes no daba crédito a lo sucedido y se mantuvieron inertes que vieron como Juan le sacaba el gorro al atacante para identificarlo y denunciarlo ante las autoridades.

Con mucho dolor por las heridas recibidas, Juan comenzó a correr para intentar escapar y salvar su vida en medio de la oscuridad, fue en ese momento que los otros cuatro pandilleros reaccionaron para asesinar a la víctima.

Los pandilleros encontraron el arma que había sido arrojada en la pelea y desde un punto lejano comenzaron a disparar en contra del ofendido quien fue herido nuevamente, esta vez en uno de sus hombros.

Para su suerte, Juan logró encontrar a un grupo de policías en un carro patrulla a quienes les pidió ayuda. El hombre herido fue trasladado al hospital donde fue atendido en emergencias.

Con la denuncia interpuesta, el principal agresor y a quien Juan había descubierto del rostro fue capturado cuatro meses más tarde durante un operativo realizado por agentes de la Policía Nacional Civil (PNC).Hasta el momento las autoridades no han logrado dar con el resto de criminales.

El caso llegó al tribunal Quinto de Sentencia de San Salvador y se espera qie el próximo lunes 10 de diciembre se instale el juicio en contra del pandillero que es procesado por el delito de homicidio agravado tentado.

Por: El Salvador Times.

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Titular de la FGR, Douglas Meléndez, destaca importancia del uso de escuchas telefónicas para resolver casos de mayor envergadura

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El fiscal general, Douglas Meléndez, busca ser reelegido por tres años más al frente de la Fiscalía General de la República (FGR) y para lograrlo uno de sus principales argumentos es el buen uso que le ha dado durante su administración a la intervención telefónica como herramienta de investigación en casos importantes.

“La intervención de las telefonías ha resultado una excelente herramienta de investigación en los hechos delictivos para la Fiscalía, por lo que su utilización en juicios ha sido fundamental y determinante al momento de emitir sentencias”, afirma Meléndez.

A juicio del fiscal, utilizar las escuchas ha permitido resolver casos destacados relativos a maras,  sobornos, el narco, entre otros.

Como ejemplo, Meléndez puso el caso denominado Operación Jaque, donde se golpeó las finanzas de la Mara Salvatrucha (MS-13) y se logró condenas de hasta 350 años tras las rejas contra los líderes de esa estructura.

Gracias a las escuchas, durante el juicio el juez del caso pudo escuchar como estos lideres de la MS-13 planificaban los actos vía telefónica, lo que fue clave para lograr las condenas.

Otro caso en el que las escuchas telefónicas han sido importantes es el que involucrada al exfiscal Luis Martínez. Donde por medio de las escuchas se descubrió como el anterior titular de la FGR pactaba con abogados, exfuncionarios y el empresarios para beneficiarlos a cambio de pagos.

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